Http://barnimages.com/

¿Los micromachismos son estereotipos?

  • 1 diciembre, 2015

Veamos qué dice la santa RAE:

Estereotipo, imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable.

Cada vez oímos más hablar de micromachismos. La expresión la acuñó Luis Bonino en 1990 y hace referencia a las actitudes machistas más o menos encubiertas que todas sufrimos. Que vayas con tu pareja varón a cenar y le den a probar el vino a él. O que te pongan la Fanta de naranja a ti en el bar de la esquina, a ti, que nadie te gana a beber cerveza. Y que encima le den la cuenta a tu amigo a pesar de que la has pedido tú. O que siempre nos toque a nosotras cambiarle el pañal al bebé porque, ¡oh, casualidad! el cambiador está en el baño de mujeres. De la odisea que supone comprar ropa de niña que no sea rosa. Y de aguantar chistes mejor no hablamos.

Yo no sé si es que me pongo las gafas violeta desde que me levanto pero a mí nada de esto me parece micro. Es una denominación muy descriptiva en el ámbito académico pero engañosa porque puede relativizar estas conductas y quitarles importancia. Lo cierto es que estamos rodeadas de gestos así, muchos los admitimos, otros ni los detectamos y algunos hasta los reproducimos nosotras mismas.

Son peligrosos. El patriarcado cambia sus armas y deja de actuar de forma explícita, ahora es más sutil. Ya nadie se atreve a decir que el sitio de las mujeres es la casa. Bueno, casi nadie, en la Iglesia siguen sin cortase, ¿os acordáis del Cásate y sé sumisa? Así que estos micromachismos sustituyen a lo de toda la vida y muchas veces pasan casi desapercibidos. Pero siguen socavando nuestra autoestima, poniéndonos barreras y el objetivo es el mismo de siempre: reservar el poder para los espacios masculinos.

Y volviendo a la definición, si decimos que los machismos son estereotipos, además de la intención inconsciente de quitarles importancia, no nos ceñimos al significado oficial, porque los estereotipos son inmutables. La clave de la teoría de género es que las características que se asocian a lo masculino y lo femenino, más allá de las diferencias estrictamente biológicas, son culturales y por lo tanto se pueden modificar. De ello depende que la sociedad sea cada día menos machista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *